Maricarmen, de 87 años, ha salido en camilla de la vivienda en la que vivía de alquiler desde 1956, tras perder el pleito con la propiedad. Carlos Carrizosa, socio fundador del despacho, recuerda en El Mundo el régimen transitorio que la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994 fijó para los contratos de renta antigua, y sostiene que oponerse a una sentencia firme no suele acabar bien, y que el ruido en torno al caso puede retraer todavía más la oferta de alquiler.
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